COMO NEGOCIAR CON TU HIJO ADOLESCENTE

Llegar más tarde a casa, ampliar el tiempo que dedican al ordenador o los videojuegos, irse a dormir a casa de un amigo, son algunas de las demandas que pueden empezar a realizar vuestros hijos adolescentes. Ante estas situaciones ¿Cómo actuar?
Dominar algunas técnicas de negociación será de gran ayuda para lograr acuerdos, poder establecer normas y limites nuevos o realizar algún cambio en las ya existentes propiciando una situación donde se sientan participes.Resultado de imagen de negociar con el adolescente
PROCESO DE NEGOCIACION
1. Acordar entre los padres que aspectos se van a negociar, que van a exigir, que van a dar cambio, hasta que limite están dispuesto a ceder, etc. No se debe dar lugar a la improvisación.
2. Ambas partes deben encontrarse en disposición de negociar (serenos , sin prisas y abiertos al dialogo)
3. Invitar a tu hijo que cuente su versión del problema.
4. Dejar muy claro cuál es vuestro punto de vista, explicando vuestras razones.
5. Animar a buscar soluciones que contengan ambas partes.
6. Escuchar las ideas que tu hijo tenga que aportar y aportar las tuyas (puede hacerse por escrito)
7. Elegir la que satisfaga a las dos partes, concretando como se llevara a cabo.
CONSEJOS DURANTE EL PROCESO
Los hijos tienen que tener claro lo que es negociable y lo que no. En cada hogar se tendrá que decidir lo que es negociable y lo que no.
Por ejemplo no es negociable: ir al colegio, levantarse a una hora, estudiar; por el contrario, puede ser negociable, la hora de irse a dormir, la hora de llegada a casa, ver un programa de la tele.
No te niegues de entrada a negociar con él, escucha sus propuestas.
Empátiza pero no esperes que él empatice contigo. Poneros en el lugar de vuestro hijo os ayudara a tener una perspectiva más amplia y a llegar a una solución mutua. Pero ojo, nos esperéis que el haga lo mismo, es imposible que se ponga e vuestra posición cuando no ha pasado por formar una familia, sin embargo vosotros si habéis pasado por la adolescencia.
Tratar a vuestro hijo como un adulto y hacérselo notar. A veces ayuda imaginar que estáis negociando con un amigo o compañero de trabajo así perderéis menos las formas durante el proceso, dirigiéndoos a él con el respeto que se merece.
Si durante la negociación creéis que vais a perder el control, es recomendable posponer la charla para cuando estéis más relajados.
Adoptar un tono conciliador, con expresiones como: “Me gustaría que…”, “Me preocupa que…”, “En mi opinión….” Evitando expresiones autoritarias como: “Tienes que…”, “Cuando yo tenía tu edad….”, “Porque yo lo digo”, “Porque si”.
Ser consecuentes con vuestras palabras. Toda negociación adquiere valor cuando vuestro hijo sabe que si no cumple, vais a ser inflexible con las consecuencias. También es importante que vosotros cumpláis lo que habéis prometido.
¿SI NO CUMPLE SU PARTE?
Valorar el esfuerzo que está realizando hasta ahora pero, luego, señálale que está empezando a incumplir el acuerdo y que de seguir así tendrá que asumir las consecuencias.
No pretendemos regañarle sino darle un toque de atención para que no se siga dando.
Ejemplo: “Hasta ahora lo estás haciendo muy bien pero desde hace unos días estas incumpliendo con tu parte. Aunque sabemos que para ti supone un gran esfuerzo, debemos recordarte de que seguir así nos veremos obligados a aplicar las consecuencias pactadas”.
Si aún así, sigue infringiendo el acuerdo, se deberá aplicar las consecuencias.
Al cabo de dos semanas volver a intentarlo, si no cumple de nuevo con su parte, decirle que hasta dentro de uno o dos meses no volverá a intentarlo y que si aun así no es capaz de actuar de manera responsable entonces dejareis de negociar con él.
ALGUNAS TECNICAS DE NEGOCIACION QUE PUEDEN AYUDAR
 Ofrecer algún beneficio: Consiste en ofrecerle algún privilegio previo a pedirle el favor o esfuerzo.
Por ejemplo, para que “deje de fumar” podéis darle algún privilegio (que no siempre tiene que ser material) como aumentar la hora de llegada y cuando lleve tiempo disfrutando de dicho privilegio abordar el tema, siempre apoyándolo con buenas razones (salud,..)
 Ser un “pelín” más exigente: Consiste en fijar lo que queréis conseguir, una vez fijado hacerle una petición pero que sea algo mayor de lo que se quiere conseguir sin que sea excesivamente desmesurada sabiendo que no lo aceptara pero, a continuación, pedirle lo que realmente queremos lograr. Si él/ella ve que habéis cedido en bajar vuestra pretensión puede que él se vea obligado a ser reciproco con vosotros y acepte la segunda opción, además se sentirá responsable con la decisión tomada que si se la imponéis vosotros.
 Ahora o nunca: Utilizar con cabeza las recompensas materiales. Por ejemplo, si tu hijo se muere por tener un móvil, informaros cuales son los móviles más apreciados por los jóvenes y proponerles que tienen una única oportunidad de conseguir el móvil para ello tendrá que sacar adelante el curso, solo tendrá esa oportunidad.
 Preparar el terreno: consiste en provocar un estado afectivo positivo en el adolescente, con el fin de favorecer la posterior negociación. Por ejemplo, preparando su comida favorita.

Ser un buen negociador implica mucha paciencia y practica por eso no debéis desanimaros si al principio no lográis lo resultados esperados, debéis ser perseverantes y no daros por vencidos porque no solo mejorara la relación que tenéis con vuestros hijos sino que les ayudara a entrenarse para la vida “adulta”.

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