ANALIZAMOS NUESTRO ESTILOS DE CRIANZA

Te has planteado alguna vez cual tu estilo de crianza? Posiblemente estés pensando: “Simplemente hago lo que puedo, lo que considero más correcto en cada momento”.
Pero lo cierto es que, según los investigadores, cada padre va marcando con sus acciones un estilo de crianza particular, un patrón que se suele repetir en la interacción con el hijo

familia-feliz
¿COMO ADQUIRMOS NUESTRO ESTILO DE CRIANZA?
Heredamos nuestro estilo de crianza:
Uno de los factores que más afectan a nuestra forma de criar es, sin duda, lo que hemos visto en nuestros padres, o sea, lo que vivimos en nuestra familia cuando fuimos niños y adolescentes.
Casi sin darnos cuenta tendemos a imitar con nuestros hijos lo que nuestros padres hicieron con nosotros.
De repente, nos descubrimos a nosotros mismos haciendo aquello que tanto nos fastidiaba, o también aquello que apreciábamos.
Es algo natural, ya que son aprendizajes arraigados, y la mayoría ni siquiera existen a nivel consciente, por lo que también son los más difíciles de modificar.
Por el contrario, en ocasiones ocurre que los hijos, totalmente en contra del estilo de crianza de los padres, se rebelan contra éste y hacen con sus hijos totalmente lo opuesto, con la intención de que ellos “no pasen por lo mismo” que ellos pasaron.
Un ejemplo común es que de algunos padres excesivamente autoritarios salen hijos que, cuando forman una familia, adoptan un estilo absolutamente permisivo.
Características personales y circunstancias externas
Otros de los factores que influyen en nuestro estilo de crianza son la propia personalidad, la situación familiar actual, las experiencias presentes y pasadas, la cultura, las creencias personales, el conocimiento y la educación sobre cómo tratar a los hijos, entre otras cosas.
Características del niño
La circunstancia particular de cada niño y su propio temperamento y carácter también influye de cierto modo en el estilo de crianza que los padres utilizan con él.
¿SE PUEDE MEJORAR Y CAMBIAR EL ESTILO DE CRIANZA?
Sí, es posible modificar y mejorar nuestro estilo personal de crianza . Para ello es necesario que cada lleve a cabo una “autorreflexión” y analice cual ha sido su forma de proceder en la educación de sus hijos.
Para facilitar dicho análisis os dejamos un cuadro con los diferentes tipo de estilo de crianza, ideas que los padres tienen y sus consecuencias en el desarrollo emocional, conductual y social de los hijos.

Y tu que estilo de crianza practicas?

Cuadro de modelo de crianza de Hauck (1977)

 

Estilos de crianza

   Característica   de los padres.

Creencias irracionales de los padres

Consecuencias en los hijos

“Poco amable y firme”

Reglas rígidas

– Pocos elogios.

No permiten ser cuestionados por sus hijos.

Se enfocan en lo que sus hijos hacen mal.

– Si me enojo, mi hijo va a cambiar su conducta

 – Los gritos hacen reaccionar a la gente

-Los padres siempre tienen la razón.

 -Los hijos deben hacer lo que yo deseo.

Intolerancia a la frustración

Sentimientos de inferioridad

Preocupación

Tensión y ansiedad

Culpa

Dependencia

Depresión

“Amable y no firme”

Hacen pocas exigencias.

-Ponen pocos límites.

-Cariñosos y “evitadores de sufrimiento”

-Los niños no deben sufrir frustraciones – Todos los castigos son malos y terribles

 – Criar a los hijos debe ser divertido. –Si mi hijo no es exitoso, soy un fracaso como padre

Egocentrismo

Habilidades sociales poco asertivas

Sobreprotección Dependencia Inmadurez emocional

Intolerancia a la frustración

“No amable y no firme”

– Critican a sus hijos por su mala conducta.

-No brindan elogios.

– Ausencia de afectividad y cariño.

– Límites excesivos

-Los hijos deben seguir mis límites. Yo soy su padre.

 – Demostrar cariño es señal de debilidad.

– Para disciplinar no se debe demostrar amor.

Psicopatías.

Problemas de conducta. Delincuencia.

Incapacidad para seguir normas.

Reacciones de ira .Intolerancia a la frustración.

“Amable y firme”

– Se enfocan en la conducta y no en la persona

 -Límites y consecuencias claras de no seguirlos.

– Alta tolerancia a la frustración.

– Comprenden que las pequeñas frustraciones son necesarias.

-A veces, es necesario sufrir frustraciones para aprender.

 – Poner límites es también dar amor.

– Sin reglas, no podrá haber disciplina

Autoconfianza.

Madurez emocional. Autocontrol Responsabilidad social Autonomía.

Alta tolerancia a la frustración.

 

Envíanos un comentario

error: Content is protected !!